MICHAEL LEU

 

 

Michael Leu nació en Taiwan y a la edad de siete años ganó un importante concurso de arte infantil en Tokyo. Estudió arte en Taipei y, más tarde, perfeccionó su técnica en una escuela de arte en California.

Esto sería a grandes rasgos la biografía de Leu pero … me parece innecesaria. Yo diría que su obra no necesita presentación.

La fresca vitalidad, el encanto, la sensación de la felicidad captada en esos raros momentos en que la experimentamos….

 

 

 

 

 

 

 

 

Su debilidad por los gatos que él expresó con una frase que de alguna manera se ajusta a ese dicho: «Dios creó al gato para que el hombre pudiera sentir lo que sería acariciar a un tigre»

 

 

 

 

 

Y, de algún modo, adivinamos que para Leu, la mujer comparte alguna característica de los felinos pues no puede sustraerse a la tentación de representarlos juntos.

 

Bajo la apariencia de trazos simples, colores cándidos, aparece el gran dibujante, la técnica depurada …

 

 

 

 

 

Se puede expresar mejor el verano que en esta marina?

 

 

 

Una visión original del Golden Gate de San Francisco.

 

 

 

 

O de contemplar la Tour Eiffel …

 

 

 

 

El Michael Leu cien por cien color, combinándolos como un homenaje a las vanguardias del siglo pasado …

 

 

 

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UNA HERMOSA CRIATURA. (Truman Capote)

 

«Fecha: 28 de abril de 1955

Escenario: La capilla de la Universal Funeral Home en la Avda. Lexington, esquina a la calle 52, Nueva York. Una brillante asamblea se aglomera en los bancos: celebridades en su mayor parte, del campo del teatro internacional, del cine, de la literatura, como tributo a Constance Collier, la actriz de origen inglés que había muerto el día anterior a los setenta y cinco años.

………

Katherine Hepburn era discípula permanente de Miss Collier, lo mismo que Vivian Leigh, y durante unos meses antes de su muerte, una neófita a la que miss Collier se refería como «mi problema especial», Marilyn Monroe.

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Arenas movedizas

 

Demonios y maravillas
Vientos y mareas
a lo lejos el mar ya se ha retirado
Y tú
Como un alga dulcemente acariciada por el viento te agitas entre sueños
Demonios y maravillas
Vientos y mareas
A lo lejos el mar ya se ha retirado
Pero en tus ojos entreabiertos
Han quedado dos pequeñas olas
Demonios y maravillas
Vientos y Mareas
Dos pequeñas olas para ahogarme
(Jacques Prévert)
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Meditación frente al Mar Tenebroso

 

Llegados a Santiago de Compostela y una vez cumplidos los ritos en la Catedral, el peregrino que había realizado su andadura buscando algo más trascendente que la oración ante la tumba jacobea tenía tres caminos a elegir, tres caminos de muerte … y resurrección.

El primero conducía a Padrón, donde la leyenda sitúa el desembarco del cuerpo sin vida del Apostol Cerca de este lugar se encuentra el Pico Sacro, monte sagrado de los celtas al que se accede por el Puerto de la Oca, y donde se cuenta que fue a parar, milagrosamente claro, el cadáver de Santiago antes de ser trasladado al Campus Stellae … Además, Padrón no es sino un arrabal de la primitiva Iria Flavia, en cuya colegiata existe un antiquísimo cementerio compañeril. Sigue leyendo

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SENDAS DE OKU

 

 

 

Matsuo Basho nació en la provincia de Iga, Japón, en 1644, hijo de un samurai.

Fúe el más famoso poeta artífice de haikús y realizó varios viajes a través del país, dejando testimonio escrito de su deambular.

En el momento actual, en que el norte de Japón ha sido destruido por ese gran tsunami, el relato del peregrinaje que realizó Basho por esa misma región hace más de 300 años de alguna forma rescata para nosotros la belleza aún intocada del mundo, la naturaleza recóndita antes de ser arrollada por la máquina.

Siguiendo las Sendas de Oku, y con un compañero de viaje, Sora, realizaron la travesía hacia los confines del remoto norte del país: Sakata, Hiraizumi, Sendai (actualmente destruida) …

Ambos viajeros vestían hábito budista, y peregrinaron por santuarios,  paisajes, templos, ruinas..  un peregrinaje que era a la vez iniciático, una búsqueda interior y también una descripción poética de todo lo que presenciaban.

He aquí algunos pasajes:

 

«Sendas de Oku

Los meses y los días son viajeros de la eternidad. El año que se va y el que viene también son viajeros. Para aquellos que dejan flotar sus vidas a bordo de los barcos o envejecen conduciendo caballos, todos los días son viaje y su casa misma es viaje. …   Después de haber recorrido la costa durante el otoño pasado, volví a mi choza a orillas del río y barrí sus telarañas. Allí me sorprendió el término del año; entonces me nacieron ganas de cruzar el paso Shirakawa y llegar a Oku cuando la niebla cubre cielo y campos.  ….. Remendé mis pantalones rotos, cambié las cintas de mi sombrero de paja y unté moka quemada en mis piernas para fortalecerlas. La idea de la luna en la isla de Matsushima llenaba todas mis horas»

 

«Partida

Salimos el veintisiete del tercer Mes. El cielo del alba envuelto en vapores; la luna en menguante y ya sin brillo; se veía vagamente el monte Fuji. La imagen de los ramos de los cerezos en flor de Ueno y Yanaka me entristecio y me pregunté si alguna vez volvería a verlos. Cuando desembarcamos en el lugar llamado Senju, pensé en los tres mil ri de viaje que me aguardaban y se me encogió en corazón …»

 

«Cuatro o cinco días en Sendai

Cruzamos el río Natori y llegamos a Sendai. Era el día en que adornan los tejados con hojas de lirios cárdenos.  … En esta villa vive un pintor llamdo Kaemon. Nos habían dicho que era un hombre sensible; lo busqué y nos hicimos amigos.  .. Un día me llevó a visitar un lugar famoso mencionado por los antiguos poetas: en Miyagino los campos estaban cubiertos de hagi e imaginé su hermosura en otoño; en Tamada y Yokono, lugares renombrados por sus azaleas, florecía el asebi; penetré en un bosque de pinos adonde no llegaba ni una brizna de sol, paraje que llaman «Penumbra de árboles», lleno de humedad por el rocío de la arboleda.

Después de orar en el templo de Yakusi-yi y en el santuario de Tenjin, contemplamos la puesta de sol. El pintor me regaló pinturas de paisajes de Matsushima y también, como despedida, dos pares de sandalias de cordones azules. Su gusto era perfecto y en esto se reveló tal cual era:

Pétalos de lirios
atarán mis piés
correas de mis sandalias!

 

 

 
 

«El templo de Zuigan Ishinomaki

El día once practicamos nuestras devociones en el templo de Zuigan. El trigésimo segundo patriarca, Heishiro de Makabe, a su regreso de China, fundó este templo. Después, gracias al Maestro de Zen, el bonzo Ungo, se hermosearon los edificios principales, resplandecieron sus oros y azules y el templo se convirtió en una construcción que parece la réplica del Paraíso»

 

«El monte Ooyama

El dueño de la posada nos advirtió que el camino hacia la provincia de Dewa no era muy seguro, pues había que cruzar el monte Ooyama, y nos recomendó que contratásemos un guía. Como asintiésemos, él mismo se encargó de conseguirlo y al poco tiempo se presentó con un rollizo joven, daga curva al cinto y en la diestra un grueso bastón de roble. El mocetón marchaba delante de nosotros. Mientras trotaba a su zaga, me decía: «ahora sí de seguro nos acecha un percance». La montaña era abrupta y hostil. Ni el grito de un pájaro atravesaba el silencio ominoso; al caminar bajo los árboles la espesura del follaje era tal que de veras andábamos entre tinieblas; a veces parecía caer tierra desde las nubes. Hollamos matas de bambú enano, vadeamos riachuelos, tropezamos con peñascos y, con el sudor helado en el cuerpo, culebreamos sin parar hasta llegar a la villa de Mogami. Al despedirse, el guía nos dijo sonriendo; «en este camino siempre suceden cosas inesperadas y ha sido una fortuna traerlos aquí sin contratiempos». Aún me dan frío sus palabras»

 

«Una noche en Ichiburi

Después de atravesar los lugares más abruptos del país del norte, me sentí agotado y me acosté enseguida. En la habitación contigua se oían voces que parecían ser de dos mujeres; después se les unió la de un anciano. Al escucharlas, adiviné que se trataba de cortesanas de Niigata; se dirigían al Santuario de Ise y el viejo las había acompañado hasta Ichiburi; al día siguiente regresaría aquel hombre a su tierra y ellas escribían recados y le daban pequeños encargos. Casi dormido seguía oyendo sus conversaciones: «somos hijas de pobres pescadores, esas que llaman «blancas olas que corren a su ruina al caer sobre la playa»; cada noche una unión distinta y ninguna duradera, no hay promesas ciertas, malhaya sea nuestra suerte, ¿Qué hicimos en nuestras vidas pasadas para merecer esto? A la mañana del otro día, al salir de nuestro albergue, nos dijeron llorando: «no conocemos el camino y nos da miedo el largo viaje; quisieramos seguirlos, aunque sea a distancia; sean benévolos, llevan ropas de monjes peregrinos, ayúdenos a encontrar la senda de Buda». Sentí piedad pero las dejamos diciéndoles: «Nos da mucha pena: tenemos que visitar muchos lugares y sería mejor que ustedes se uniesen a otros viajeros. Anden tranquilas, los dioses las protegen y las harán llegar sanas y salvas a su destino». Y al despedirlas con estas palabras apenas podía contener mi compasión. Dije a Sora este poema y él lo escribió en su libro:

Bajo un mismo techo
durmieron las cortesanas,
la luna y el trébol

 

 
 

«El Santuario de Tada

Visitamos el Santuario de Tada, que guarda el yelmo y parte de la armadura de Sanemori. Dicen que fue un regalo de Yoshimoto Minamoto, cuando Sanemori pertenecía al clan de Minamoto. En efecto, no son armas de un simple samurai.  En la visera y las partes laterales del yelmo está grabada una guirnalda de crisantemos de oro; el frente ostenta una cabeza de dragón, junto con dos cuernos salientes en forma de arado. Se cuenta que, muerto Sanemori, las dos reliquias fueron enviadas al Santuario, con una carta suplicatoria, por el mismo que lo mató, Kiso Yoshimaka»

 

«La posada de Tosai

La distancia que me separaba de Fukui era sólo de tres ri, de modo que después de la cena me puse en camino. La caminata en el crepúsculo fue lenta. En Fukui vive un anciano ermitaño llamado Tosai. Hace ya mucho, tal vez unos diez años, fue a Edo a visitarme. Aunque temía que estuviese muy viejo o que hubiese muerto ya, pregunté por él a la gente. Me enseñaron el lugar donde aún vivía. Su morada se hallaba situada en las afueras de la ciudad: era una casita extraña, cubierta de enredaderas de flores de yugao, hechima, feito y hahakigi. Las ramas cubrían la puerta. «Aquí debe sr», pensé. Llamé y salió una mujer de humilde apariencia, que me dijo: «¿De dónde viene usted reverendo? Mi dueño se fue a casa de un señor que vive cerca. Si quiere verlo búsquelo allá». Parecía una de esas figuras de los cuentos antiguos y presumí que era su esposa. Busqué a mi amigo, lo encontré y pasé dos noches en su casa. Al despedirme, le dije que deseaba ver la luna llena en el puerto de Tsuruga. Por toda respuesta Tosai dobló la falda de su kimono y, muy contento de ser mi guía se fue conmigo»

 

Bajo mi ventana la luna en los tejados
y las sombras chinescas
y la música china de los gatos
 

 
Miro en tus ojos,
caballito del diablo,
montes lejanos
 

 
 
Año del tigre:
niebla de primavera
¡también rayada!
 

 
 
Peces voladores:
al golpe del oro solar
estalla en astillas el vidrio del mar

 

Bajo las abiertas campanulas
comemos nuestra comida
nosotros que sólo somos hombres
 
 

 
 
Luna montañesa:
también iluminas
al ladrón de flores
 

 
Sobre el tejado
flores de castaño.
El vulgo las ignora
 

 
 
¡Qué cortesía!
hasta la nieve es fragante
en Minamidani
 

 

Tendido fluye
del mar bravo a la isla:
río de estrellas
 

 
 
Ando y ando.
Si he de caer, que sea
entre los tréboles

 

 


 
 
 
 
 
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*   Ri :  3,92 Km.
*  Hagi: Lespedeza, planta de flores púrpureas.
*  Asebi:  Pieris japónica. Arbusto que da flores blancas parecido al madroño.
* Yugao: Lagenaria vulgaris, con una flor parecida a las campanillas
* Hechima:Lugga Cylindrica, planta de las esponjas vegetales
* Feito:  Celosía Cristata, Amaranto
* Hahakigi: Seoparia, planta con tallos duros.
 
 
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NUEVE PRÍNCIPES DE AMBAR

 

Roger Zelazny escribió en los años 60 la saga de Ambar, a caballo entre la ciencia ficción y el relato poético. El tiempo y sus sinuosidades, los universos paralelos, la inmortalidad … son constantes en este género; lo que puede hacerlo diferente es su lenguaje, su capacidad para transportarnos a otras realidades tal como lo hace Zelazny: Sigue leyendo

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DUELO DE TITANES

 

John Sturges, heredero directo de los míticos John Ford y John Huston, y que lograba  imprimír a sus films la misma intensidad y pasión que los maestros dirigió esta versión sobre el duelo en O.K. Corral.

No tengo que señalar que es una de mis películas preferidas sobre la conquista del Oeste; en esta historia, casi más que en ninguna que otra, se expone con gran sencillez y naturalidad la forma de vida que esa misma conquista imponía a los que se adentraban en aquellos territorios: hoy eran cuatreros o asaltantes de bancos; mañana, sin embargo podían ser contratados gracias a su manejo de las armas, como sheriffs por los habitantes de alguna pequeña población. Esta práctica parece que era común y una vez volvían a la legalidad, eran aceptados de nuevo por la sociedad.

Esta es la historia de dos personas: uno de ellos un pistolero a sueldo y buscavidas reconvertido en autoridad (Wyatt Earp) y el otro, (Doc Holliday) un dentista, un miembro respetable de la sociedad,  que por avatares de la vida se pasa al lado oscuro.

Circulan diferentes versiones sobre la auténtica biografía de Wyatt Earp, así pues, en el guión realizado magistralmente por León Uris se intentó sobre todo captar el «espíritu», el «carácter» e incluso los actores tenían un gran parecido con los protagonistas reales de la historia:

Doc Holliday

 

 

 

 

Wyatt Earp

Kate

 

 

Y aquí los de los actores que les interpretaron:

 

Burt Lancaster como Wyatt Earp

 

Kirk Douglas como Doc Holliday

 

 

 

 

Jo van Fleet como Kate

 

Y este es el auténtico saloon de Tombstone:

Esta conocida historia relata el duelo que sostuvieron Wyatt Earp y sus hermanos, ayudados por Doc Holliday contra los hermanos Clanton, que traficaban con ganado robado (algo de lo que el mismo Earp había sido acusado años atras, antes de pasarle a la legalidad).

Earp se había hecho amigo de Doc Holliday, un jugador profesional, ex-dentista, que recorría las principales ciudades del medio Oeste. A propósito de él, dijo Wyatt Earp en sus memorias:

«Encontré en él un amigo leal y una excelente compañia. Era un dentista que se vio obligado a ser jugador;un caballero a quien la enfermedad convirtió en vagabundo; un filósofo a quien la vida le hizo ser caústico; un tipo rubio y flaco, cercano a la muerte por consunción y al mismo tiempo el jugador más inteligente y el hombre más rápido, ágil y certero con un revólver que yo haya conocido»

Doc Holliday conoció a Kate, procedente de una familia de inmigrantes acomodados ( su padre era médico), pero a quien las circunstancias arrojaron la vida en los Salones de las poblaciones fronterizas y allí conoció a Hollyday con quien mantuvo una larga relación, por momentos autodestructiva, unidos en gran parte por su procedencia, superior a la de aquellos que les rodeaban.

Las notables interpretaciones que hicieron Burton y Douglas, la magnífica fotografía y la música de Dimitri Tiomkin se aunaron para conseguir una película magistral sobre el género, que no desmerece en absoluto de la versión que hizo John Ford sobre esta misma historia, «Pasión de los fuertes».

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LA EDAD DE ORO DEL VIAJE EN TREN

 

Interesante y singular libro escrito por Patrick Poivre d’Arvor sobre los trenes míticos que son y han sido.

Además de mostrar como son las rutas actuales de esos trenes, habla sobre todo de la época en que no existían los aviones de pasajeros, de la enorme duración de los viajes con esas máquinas a vapor, y del lujo y el refinamiento que imprimieron a dichos trenes, con el fin de atraer a pasajeros adinerados deseosos de viajar.

Entre los capítulos, cada uno dedicado a una de esas rutas, se encuentran el Transiberiano, el Mombasa-Nairobi, los trenes de los Andes …

 

El Orient-Expréss:

 

Este famoso tren fué ganando en recorrido desde su inaguración en 1883. Inicialmente llegaba hasta Constantinopla (Estambul).  En 1930, el tren cruzó el Bósforo y llegó hasta Theherán, El Cairo y Basora.

 

 

El actual Orient-Express suponemos que poco o nada tendrá que ver con aquellos trenes que derrochaban lujo y glamour:

He aquí el relato del viaje del inauguración y posteriores en aquellós años del siglo XIX:

 

«.. Las personalidades invitadas a realizar el viaje volvieron encantadas. Entre ellas sólo había hombres; esta aventura parecía todavía demasiado osada para las mujeres, y por otro parte, a los caballeros se les pedía que llevaran encima su pistola …¡Nunca se sabe!. He aquí el espíritu del Orient-Express, el que hoy todavía hace soñar: caoba, canapés de terciopelo «azul pavo real con ramajes», sillones tapizados de oro encañonado, el cristal de los vasos que tintinea, unos lenguados «menières» servidos en bandejas de plata, mientras resoplaba la locomotora y, afuera, aullaban los lobos. Y, además, atentados (los Balcanes no eran seguros), una epidemia de cólera (¡todos los viajeros en cuarentena!), nieve en las vías (en 1929 el tren permaneció bloqueado una semana, sin ayuda, a más de 80 km. de Constantinopla); principes e intrigantes; ministros y espías; crímenes y amoríos …»

 

 

 

 

«.. ¿Dónde estamos? no lo sé; en alguna parte entre Pest y Temeswar. El tren se detiene y nos recibe la música de los zíngaros. A decir verdad, estos brillantes artistas sólo son zíngaros de nombre. Pero bohemios o no, llevan el diablo en el cuerpo, y tocan con un entusiasmo maravilloso. La orquesta ha subido a nuestro furgón de equipajes, pronto ha pasado al comedor; se monta un tráfago general de mesas y sillas, y he aquí a nuestros jóvenes bailando con las amables vienesas un vals de todos los diablos. Esta pequeña fiesta no se terminó hasta Szegedin.

Edmond About, 1883″

 

 

El Blue Train


» .. El Blue train se creó en 1923 y recorría el trayecto Ciudad del Cabo-Pretoria. El tren, a partir de 1927 fue rehabilitado, convirtiéndose en un tren de lujo. El precio del billete era disuasorio incluso teniendo en cuenta que, a bordo, todo estaba incluido… excepto, como explicaba el director del tren a los recién llegados, «el caviar, el champán francés y las comunicaciones internacionales». No se trataba de un tren ordinario, más bien de algo parecido a una limusina, a una carroza o una alfombra voladora: cuartos de baño pavimentados en mármol, bañeras en las suites, tres tipos de agua en los grifos (caliente, fría y helada), la posibilidad de rectificar el clima de las cabinas y todo ello -lujo supremo- degustado con lentitud: la velocidad máxima era de 100 Km/h.»

 

«Se cruzaba el desierto calcinado de Karoo justo antes de que anocheciera y de la hora de la cena, para la que se exigía traje de etiqueta. Una última copa en el vagón-bar: fuera, en el cielo constelado de estrellas, brillaba la Cruz del Sur.»

 

«En 1905 llegó a las cataratas Victoria, allí donde el río Zambeze se precipita en una garganta de 108 m. Cecil Rhodes, muerto en 1902, no pudo ver el gran puente ferroviario que cruzaba el río y que, actualmente, sigue ofreciendo a los pasajeros una vista asombrosa de las cataratas»

Algunos testimonios de viajeros:

» .. En Bulawayo volvemos a subir al tren para terminar el corto trayecto que queda hasta Zambeze. El paisaje ha cambiado totalmente de aspecto. Por todas partes hay unos árboles gigantescos, que forman un bosque, y unos enormes baobabs diseminados erigen sus múltiples troncos lisos. Es la región de los leones, las jirafas, de varias especies de antílopes; pero los animales salvajes no se dignan acercarse a examinar nuestro tren y no vemos ni sombra de ellos. Sin embargo, en una determinada estación, el conductor nos muestra el esqueleto de un elefante que, el año pasado, cometió la imprudencia de quedarse dormido en los raíles, lo que provocó que el tren se retrasara de doce a trece horas.»

Ethel M. Bagg, 1913.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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En la corte del rey carmesí

 

Hubo un tiempo en que las letras de canciones eran auténticos poemas:

Cadenas corroídas de lunas en prisión
destrozadas por el sol.
Ando por un camino, cambian los horizontes
Ha comenzado el torneo.
Toca su canción el flautista púrpura,
Y el coro canta con dulzura
Tres canciones de cuna en lengua ancestral,
En la corte del rey carmesí.

El guardián de la ciudad
Pone cerrojos a los sueños.
Aguardo a la puerta de los peregrinos
Sin plan preconcebido,
Salmodía la reina negra,
la marcha fúnebre.
Sonaron las cascadas campanas de bronce;
convocando a la hechicera del fuego
A la corte del rey carmesí.

El jardinero planta un árbol
mientras está pisando una flor.
Persigo el viento de un prismático navío
Para probar lo dulce y lo ácido.
El malabarista eleva la mano
Y comienza a sonar la orquesta,
Al lento compás de la rueda del molino
de la corte del rey carmesí.

Lloran las viudas en las dulces mañanas grises
Los sabios cuentan chistes
Corro al alcance de señales de presagio
Que justifiquen el engaño
El bufón amarillo no actúa
pero tira suavemente de los hilos
y sonríe cuando bailan los títeres
En la corte del rey carmesí.
Pete Sinfield (King Crimson)
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DIVERTIRSE HASTA MORIR. Neil Postman

 

Este análisis de la sociedad, en el que todos nos vemos reflejados, se escribió en 1985, aunque sigue de rabiosa actualidad. Es un texto mordaz e irónico. Como introducción el autor hace un prefacio en el que explica de qué va la cosa:

«Estábamos pendientes del año 1984. Cuando el mismo llegó sin que se cumpliera la profecía, los estadounidenses reflexivos entonaron su propia alabanza en voz baja. Se habían mantenido firmes las raíces de la democracia liberal. Dondequiera el terror hubiera cundido, nosotros, al menos, no habíamos sido visitados por pesadillas orwellianas. Sigue leyendo

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La Gran Vía

 

Esta página web que figura abajo es una excelente recopilación de imágenes de la construcción de nuestra Gran Vía. Creo que es muy interesante:

 

http://historias-matritenses.blogspot.com/2010/10/las-obras-de-la-gran-via-de-madrid.html


 

 

 

 

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UN POEMA DE GERTRUD KOLMAR

 

«SERVIR»

«… pues quiero preparar platos variados, una modesta comida
que te alegre,
cuando cansado,  y aún así con una sonrisa, regreses
a mis aposentos en penumbra.
¿Por qué me censuráis?
¿Por qué os burláis de mí?
¿Porque mi mundo es chato, con pocos pasos que dar
en un cuadrado, entre muros estrechos,
repleto de cosas baladíes, sin gloria, de insignificantes quehaceres,
colmado con el entrechochar de las escudillas, el borboteo
de los pucheros, los desagradables vahos de las grasas
que transpiran, de la leche que rebosa?
¿Porque alzo panzudos botes de harina, abro cajitas
de especias, rallo la nuez moscada,
peso hierbas, exprimo el zumo de los limones en copa
de cristal, bato las yemas amarillo dorado en el cuenco azul ..?
Si,
¿Acaso sabéis lo que el molinillo turco de cobre vio
en Sarajevo,
y en Eger, Bohemia, mi jarra, resplandeciente, roja
y con manchas blancas como la amanita muscaria
del bosque?
¿Sabéis
que para mí grandes barcos que sueltan un humo negro
surcan los mares, que se arrastran con
cargamentos de todas las costas,
que cuando las semillas pálidas corren entre mis dedos, me
miran los plácidos rostros de los hombres de Rangún
o canta el semblante más oscuro del negro que cosecha
en los campos de arroz de Carolina del Sur?
¿Que del cofrecillo de madera del té surge, invisible, una india
con alhajas de plata, entre el ondear y tremolar de sus vestidos
de color ocre y terracota?
Con el picor de la cebolla me llega el eco de las potentes voces
de los campesinos búlgaros.
Y yo pregunto a las gotas que manan espesas si no las provocó
el olivo de mi lejana patria perdida
¡Aha, soleada pradera, con la que desborda mi estrecha
y medrosa cocina,
con el cinturón de viboreras, de aquileas, de cebadilla,
de escabiosas,
con las vacas a manchas que pacen tranquilas, las
rítmicas sacudidas de sus rabos como borlas,
Ah!, cenefa castaño dorada que entretejen el rojo de la
amapola y el azul de la flor del trigo,
que exhala la calma del mediodía y el cálido aroma
del futuro pan!
Cuando eché unas migas en la mantequilla caliente, rizada,
la sartén ennegrecida aún transmitió el golpear
de mil martillos en las venas de la tierra,
en el crepitar aún silbó furibundo el hierro martirizado,
al que, arrebatado a la madre, violentado en los hornos
se le obligó a tomar forma.
Cuando mi cuchara, tallada por mano experta, probó
la sopa humeante,
sobre el humilde tejado creció de nuevo una rama de tilo,
en flor, rodeado por coros de abejas.

Viene mi amigo y come.
Mira, todas las criaturas estaban a mi servicio, para que yo
sirviese al único.
El amor, hoy como ayer, puso la mesa.

 

(Gertrud Kolmar murió en 1943 en Auschwitz.
Este poema pertenece a su libro «Mundos» publicado en 1937.)
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LA DOCTRINA DE LOS CICLOS. Nietzsche versus Cantor (extractos recogidos por Jorge Luis Borges)

 

Borges expone unos extractos sobre la doctrina del Eterno Regreso de Nietzsche:

«Inmortal es el instante, dejará escrito, en que yo engendré el eterno regreso. Por ese instante yo soporto el Regreso»

«Si te figuras una larga paz antes de renacer, te juro que piensas mal. Entre el último instante de la conciencia y el primer resplandor de una vida nueva hay <ningún tiempo> -el plazo dura lo que un rayo, aunque no basten a medirlo billones de años. Si falta un yo, la infinitud puede equivaler a la sucesión»

«No anhelar distantes venturas y favores y bendiciones, sino vivir de modo que queramos volver a vivir, y así por toda la eternidad» Sigue leyendo

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ROLAND PENROSE

 

Pintor británico (1900-1984) que formó parte del grupo surrealista en que estaban Leonora Carrington y Max Ernst, en los años 30 en París.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Cadalso de los Vidrios: entrada al Valle del Tiétar

 

Muchos años atrás, un médico, D. Antonio Box María-Cospedal, realizó un estudio completo sobre Cadalso de los Vidrios, estudio que fue premiado y editado.

Este estudio contemplaba todo: situación geográfica, clima, historia, condiciones sanitarias, etc.

Quisiera reproducir aquí algunos de los pasajes que más interesantes me han parecido:

“Cadalso de los Vidrios es un pintoresco pueblo situado casi en el límite de la provincia de Madrid por el Oeste. Los pueblos más cercanos son San Martín de Valdeiglesias, Almorox y Cenicientos. Cerca de allí, se encuentran los toros de Guisando.

Geológicamente, el término de Cadalso, dentro de las desigualdades de su relieve, corresponde a la Sierra de Gredos en sus confines orientales. El origen de estos terrenos es netamente plutónico, eruptivo e hipogénico, constituidos por roca granítica y gneis, enfriados en grandes bloques y formas caprichosas en épocas primarias de la consolidación de la corteza terrestre, correspondiendo al período pérmico”.

El término de Cadalso está cruzado por varios arroyos: El de Tórtolas, el Tabalón, de los Alisillos, el Labros… todos ellos desembocan en el río Alberche, que a su vez confluye en el Tajo”

“Los campos de Cadalso son de una gran belleza; es un conjunto de terrenos elevados y montuosos, en el que predominan los verdes de sus campos luminoso y alegres. Pinares, viñedos, higueras y olivos ocupan prietos la totalidad del término en un paisaje jugoso, cuya exhuberancia contrasta, más aún en verano, con la seca paramera de Avila –de tierras altas, rebaños y tremendos ventarrones- y con las rastrojeras y encinares de las tierras cálidas y bajas de Toledo.

El Valle de Tórtolas, abierto al oriente y cerrado a occidente, muestra en lo hondo un arroyo escueto que palpita entre huertas diversas, con almendros, granados, membrillos, perales, manzanos, melocotoneros, nogales…

Al fondo, los cerros de Casillas (1.750 m.) y de Guisando; más distantes, las sierras de Guadarrama y de Gredos; aquella con sus tintes velazqueños insuperados, y ésta con sus perfiles de cresterías nevadas

Cadalso tuvo como nombre antiguamente el de Las Ventas de Santa Ana:

«Las Ventas de Santa Ana crecían en importancia desde que Recaredo fijó la corte en Toledo en el 554. Habían surgido como una necesidad de descanso en un lugar saludable que invita al reposo; caminantes andariegos y jinetes, de caballejos y burdéganos, llegarían a ellas, como a un oasis de frescura en el verano, tras recorrer las tierras paniegas y las rastrojeros polvorientes; había arbolado frondoso, agua buena, repuestos de provisiones, albergue, etc. «

Fué sometida por los árabes hasta que en 1082:

«En 1082, Alfonso VI entra en Cadalso, que es reconquistado sin armas, pues los mozárabes cadalseños, descencientes de cristianos viejos, le abrieron las puertas de la ciudadela, entregándole las llaves, por cuya fidelidad el Rey concedió los títulos de Villa Muy Noble y Muy Leal»

«Con Alfonso VI iba Rodrigo Díaz de Vivar y todo el grueso del ejército cristiano, en el que figuraban las mesnada de castellanos y aragoneses, así como muchos nobles franceses»

Alfonso VI estaba casado con Constanza de Borgoña y gran parte de los nobles de su corte eran franceses. Así mismo, incorporaba en su ejército caballeros de varias órdenes.  Aún puede verse grabados en el frontis de varias casas del casco antiguo del pueblo, los siguientes símbolos y emblemas de varias órdenes de caballería: Cruz de Caravaca, Aspas de San Andrés, Orden de la Jarra y la Azucena:

«Las aspas de San Andrés se concedieron a los caballeros que acompañaron a Alfonso VIII a la batalla de las Navas de Tolosa.

La Jarra y la Azucena fue una orden creada en Nájera (La Rioja) y la más antigua de que se tiene noticia en Europa. Parece ser que en ésta y otras, ingresaron muchos caballeros cuando se disolvió la Orden del Temple.

El signo de cruzada consiste en una cruz inserta en un círculo de radios giratorios.

 

 

 

La banda diagonal de oro con draconetes verdes, identifica a los caballeros que combatieron en la Batalla del Salado.»

Todos estos blasones que aún se aprecian, indican claramente el pasado medieval del lugar.

 

 

 

 

 

Fué, además, el lugar donde edificó su palacio de recreo Don Alvaro de Luna, valido del rey Juan II de Castilla.

«El estilo primitivo tuvo tendencia románica, y la ménsulas imitan exactamente algunas existentes en las murallas de Avila; en epocas sucesivas, se ejecutaron reformas que dieron a sus fachadas un estilo renacimiento al gusto italiano. Se aprecian columnas jónicas, zapatas y dinteles en una bella galeria principal con mirador; en otras fachadas se ven huecos con guardapolvos platerescos»

«Un buen estanque en piedra, cuadrilongo, profundo, en el que había barcas y peces, permitía los recreos y fiestas acuáticas propios del verano, que tanto agradaban a la primera esposa de D. Alvaro, nacida en puerto de mar; sus aguas cristalinas llegaban de la sierra de Cadalso por estupenda cañería«

«Quedan restos de elegantes columnatas, miradores alegres, templetes y escalinatas de caprichosa fantasía»

«El Palacio de Cadalso es el más risueño de Castilla, de ambiente amoroso y galante, que extraña tanto más al considerar su proximidad a la austera Avila»

 

 

 

 

Cerca de Cadalso están los toros de Guisando, dónde Isabel la Católica fue jurada Princesa de Asturias. Una vez terminada la jura, Enrique IV y la recién proclamada Princesa de Asturias con todo su séquito se dirigieron a Cadalso y pernoctaron en el Palacio dos días, mientras reponían víveres para seguir la marcha.

*****

Han pasado muchos años desde aquel libro, el pueblo se ha extendido, quizás los cultivos ocupen menos extensión (había una fruta deliciosa llamada «abridero», una especie de injerto entre melocotón y albaricoque, que no se si aún se cultiva). No obstante sigue produciendo un excelente vino, con cuerpo, generoso, que puede ser adquirido en la Cooperativa del pueblo.

Y eso sí, sigue rodeado de frondosos pinares y bosques, como El Venero, o el Valle de las Tórtolas, donde además de los pinos hay castaños, encinas, robles, nogales, tilos, enebros .. o al menos existían hasta hace poco tiempo. Desde el alto de la Peña Muñana, se contempla la perspectiva de pueblo y sus alrededores, enfilando hacia el Valle del Tietar y Guisando.

Confiemos en que los actuales habitantes velen por este paraje y lo preserven con el cariño y responsabilidad que lo hicieron sus antepasados, para legarlo a las próxima generaciones.

 

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Ramón Gómez de la Serna

 

 

Madrileño por nacimiento y por méritos propios, (1888-1963, fue el creador de la tertulia literaria del Café Pombo. Hombre liberal y cosmopolita que sin embargo amaba lo popular: las verbenas, la vida cotidiana en las calles, las tascas; dió a conocer las vanguardias artísticas a través de revistas y se exilió voluntariamente al llegar la guerra civil. En los años 50, viviendo en Buenos Aires, moría de nostalgia de su ciudad y la rememoró a través de párrafos como éstos:

«Así es Madrid, que durante las horas claras ofrece calles anchas y soleadas que abren las ganas de comer y de vivir, que tiene una preciosa nocturnidad -se acaba de descubrir que a los nocturnos no les ataca la gripe- y por ella se pasean los que miran las estrellas y les hacen guardia con su milicia voluntaria»

«Madrid es tan novelesco, que su novela perfecta es la de lo insucedido»

«Madrid es quedarse alegre sin ningún dinero y no saber cómo se pudo comprar lo que se tiene en casa»

«Madrid es oir gritar a una madre: <¡A ver si te pongo el culo como un tomate!>

«Madrid es gritar a las cuatro de la mañana señalando las churrerías al aire libre de las afueras con los hornos encendidos como si fuesen los de los asfaltadores nocturnos: <Vamos a comernos unos churros al infierno>

«Nada es ajeno en Madrid, Madrid es uno mismo, una misma»

«Por la mañana niega Madrid lo que se puede suponer que sucedió en la anoche, cosa que no niega París que por eso está siempre inabsuelto»

 

¿Dónde estará ese Madrid que añoraba Ramón en aquellos años? Quizás aún persista bajo otras apariencias, tras los rascacielos acristalados y las autopistas plagadas de coches.
Sus «greguerías», como llamó a sus rápidos pensamientos llenos de un humor surrealista y escéptico, plasmados en una frase, no han perdido vigencia, son tan actuales como entonces:


«Los que matan a una mujer y después se suicidan debían variar el sistema: suicidarse antes y matarla después»

«El sueño es un depósito de objetos extraviados»

«El que está en Venecia es el engañado que cree estar en Venecia. El que sueña con Venecia es el que está en Venecia»

«No debemos ser cómplices ni de nosotros mismos»

«Respetamos ese insecto que se pasea por el frutero porque es el que ha becado el campo para que vea la ciudad»

«Lo peor del loro es que quiera hablar por teléfono»

«Si te conoces demasiado a tí mismo, dejarás de saludarte»

«El gato rubrica todos sus pensamientos con la cola»

«La sidra quisiera ser champán pero no puede porque no ha viajado por el extranjero»

 

 

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EL JUEGO DE LOS ABALORIOS. Hermann Hesse

(del prólogo de El Juego de los Abalorios):

El protagonista de la novela de Hermann Hesse, el magister ludi Josef Knecht, es el antagonista del hombre típico y triunfante de nuestro tiempo. Renuncia a su personalidad, a la ambición y a los bienes materiales, para convertirse en función jerárquica. Su libertad individual, disminuye en la medida en que se agranda su autoridad, puesto que ésta, más que licencias y derechos, involucra responsabilidades y deberes. El concepto de poder no forma parte del orden jerárquico que rige la «provincia pedagógica» en que se desenvuelve la vida de Josef Knecht. En esa «provincia pedagógica» que Hesse llama Castalia y que habitan los integrantes de una Orden dedicados a toda suerte de estudios, no exiten lazos de familia, ni honores, ni bienes materiales. Se busca la perfección del espíritu y del alma en el estudio y la meditación, no tanto en beneficio propio como por vocación y en beneficio del mundo exterior que, en su afán de «vivir la vida», de progreso  y de comodidades, ha dejando de dedicar su atención a los problemas fundamentales de la existencia.»

 

 Párrafos:

«El juego de los juegos, merced a la alternada hegemonía de ésta o aquélla ciencia o arte, se convirtió en una especie de idioma universal, con el cual los jugadores estaban capacitados para expresar valores con ingeniosos signos y para ponerse en relación mutua. En todos los tiempos estuvo estrechamente emparentado con la música y generalmente se desarrolló de acuerdo con reglas musicales o matemáticas. Se fijaba un tema, dos, tres; luego los temas eran expuestos o variados, y corrían la misma suerte que los de una fuga o de un movimiento de sinfonía. Una jugada podía partir de una configuración astronómica fijada o del tema de una fuga de Bach o de un pasaje de Leibniz o de los Upanishad, y desde el tema, según la intención y la capacidad del jugador, se podía proseguir y elaborar la idea madre evocada o enriquecer su expresión con ecos de ideas vinculadas a él. Si el principiante sabía establecer, con los signos del juego, paralelos entre una música clásica y la fórmula de una ley física, para un conocedor y maestro el juego conducía libremente desde el tema inicial a ilimitadas combinaciones.»

 

 

«Comprendí de pronto que en la lengua o por lo menos en el espíritu del juego de abalorios todo es realmente colmado de significado universal, que cada símbolo, cada combinación de símbolos no lleva hacia acá o hacia allá, ni a ejemplos, experimentos y pruebas aisladamente, sino al centro, al saber primario, al misterio, a lo más íntimo del universo. Toda transición de bemol a sostenido en una sonata, toda metamorfosis en un mito o en un culto, toda formulación clásica artística -lo supe en el relámpago de un instante- no es otra cosa considerada en correcta meditación, que un camino inmediato a lo más hondo del misterio universal, donde se cumple lo santo eternamente, en un ir y volver de inspirar y espirar, de cielo y tierra, de Ying y Yang»

 

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HERMANN HESSE / THOMAS MANN: Correspondencia

Hermann Hesse, invidualista, romántico, pacifista convencido, rechaza las motivaciones de Alemania en la I Guerra Mundial, así como la República de Weimar que según él, «solo pretendía dominar el espíritu alemán», y en 1921  se exilia voluntariamente a Suiza. Esta oposición continuaría frente al Gobierno Nazi y la II Guerra Mudial.

Thomas Mann, que se consideraba a sí mismo más un «intelectual» en el sentido estricto de la palabra, apoyó la República de Weimar en un principio, esperando de ella una resurrección de la patria alemana Más tarde, profundamente decepcionado, se unió a Hesse en sus críticas a las ideas políticas que se iban abriendo paso en su país. Con la ascensión de Hitler al poder se opuso frontalmente al nuevo régimen, y se expatrió voluntariamente, renunciando a su nacionalidad, viviendo como un exiliado en varios países.

Este libro recoge la correspondencia de una respetuosa amistad en aquellos agitados años llenos de incertidumbre:

l

Chicago, 2 de enero de 1941

Querido Hermann Hesse:

«….. Ha transcurrido mucho tiempo y hemos aprendido a considerar el episodio como algo de otra época; sin embargo, también hemos vivido, trabajado y luchado y, a la pregunta por Suiza va unida desde luego, la de si algún día volveremos a verla, a ella y a Europa. Sabe Dios si las energías vitales y la capacidad de resistencia habrán de permitírnoslo. Me temo -si «temer» es la palabra adecuada- que será un proceso largo y difícil el que ahora se ha puesto en marcha,  y que cuando las aguas se retiren quedará una Europa tan irreconocible que apenas podremos hablar, aunque físicamente sea posible, de retorno a la patria. Por lo demás, es casi seguro que este continente, que aún sueña en parte con el aislamiento y la conservación de su «way of life» se verá  envuelto muy pronto en el mecanismo de los cambios y transformaciones ¿Cómo podría ser de otro modo? Todos formamos un solo cuerpo y no estamos tan alejados unos de otros como parece; cosa que, por otro lado, no deja de ser un consuelo y un estímulo».

…………………………..

Su Thomas Mann


Montagnola, 8 de Mayo de 1945

Querido Sr. Thomas Mann:

Hac unos días llegó su carta, que me trajo noticias suyas y me informó sobre su lectura de «El Juego de Abalorios». Todo ello me alegró muchísimo, y en especial sus comentarios a la dimensión festiva del libro …Parece que la productividad se mantiene más viva en usted que en mí: hace 4 años que no escribo nada, aparte de unos cuantos versos, pero estoy muy contento de haber concluído la vida de Josef Knecht antes de que las fuerzas me abandonen. Por lo demás, el manuscrito estuvo retenido medio año en Berlín, pues me había hecho el propósito de respetar mis obligaciones para con el fiel Suhrkamp (1). Éste pasó mucho tiempo en las prisiones de la Gestapo, y por último fue a recalar, totalmente agotado, en un hospital de Postdam que fue bombardeado al poco tiempo, de modo que ignoro si el leal amigo sigue con vida.  Sin embargo, los ministerios de Berlín calificaron de «indeseable» la aparición de mi libro, que de ese modo permaneció ignorado hasta ahora por el gran público, exceptuando a unos cuantos lectores aislados en Suiza. Sobre la «politización del espíritu» no tenemos, según parece, opiniones muy distintas. Cuando el intelectual se siente obligado a participar en la vida política, cuando el curso de la historia lo destina a ello, tiene -en opinión de Knecht y en la mía propia- que obedecer irremisiblemente. Ha de oponerse, en cambio, tan pronto sea llamado o presionado por una fuerza externa, por el Estado, algún grupo de generales o quienes detenten el poder, como ocurrió por ejemplo en el año 1914, cuando la élite de los intelectuales alemanes fue, en cierto modo, obligada a firmar manifiestos falaces y absurdos….»

……..

Le retorno cordialmente sus buenos deseos. Lo saluda con la amistad de siempre, su

H. Hesse


Pacific Palisades, 8 Febrero 1947

Querido señor Hesse:

«…. Pues bien, tampoco me ha ocurrido a mí, si establecemos la diferencia entre opiniones y principios según las palabras de Goethe: <cambió repetidas veces de opinión, pero nunca de principios>. Lo que dice usted ahora sobre la Primera Guerra Mundial lo hubiera yo aprobado, o mejor dicho también lo aprobé entonces estusiásticamente; pero el pacifismo de los literatos políticos, expresionistas y activistas de entonces me crispaba los nervios tanto como la propaganda virtuosa, entre jacobina y puritana, de las potencias de la «entente», por lo que defendí un germanismo de cuño protestante y romántico, apolítico y antipolítico, que consideraba como mi fundamento vital. Desde entonces, y en el curso de los últimos 30 años, he cambiado radicalmente de opinión, sin provocar por ello ninguna ruptura o solución de continuidad en mi existencia. Con el pacifismo, en cambio, el problema se plantea a un nivel muy especial: no en cualquier circunstancia parece representar la verdad.

Le guardo además una eterna gratitud a Roosevelt por haber hecho intervenir a su país en un momento decisivo de la contienda; él, un innato y consciente rival del «infame». Cuando abandoné por primera vez la Casa Blanca, supe que Hitler esta perdido.

Lo cierto es que toda guerra, incluso la que postula la causa de la humanidad, deja tras de sí una ingente secuela de inmundicias, desmoralización y embrutecimiento. Necesaria y perniciosa: he aquí otra de las «antinomias» de este valle de lágrimas»

………………..

Su Thomas Mann


Sils Maria, 13 de agosto de 1955

Con profundo pesar me despido aquí de Thomas Mann, del amigo querido y gran compañero, del maestro de la prosa alemana, de un hombre a quien pese a todos los honores y éxitos muchos desconocieron. Toda la ternura, fidelidad, responsabilidad y capacidad de amar que se ocultaban bajo su ironía y virtuosismo -cualidades totalmente incomprendidas por el gran público alemán durante decenios-, habrán de mantener vivos su obra y su memoria mucho más allá de nuestra confusa época.

Hermann Hesse

(1) Editor con el que Hesse había trabajado.



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LEONORA CARRINGTON

(Inglaterra 1917). Nació en el seno de una familia de la burguesía y después de recibir una educación acorde a su clase social y ser presentada en sociedad, huyó de todo eso y asistió a la Academia Ozenfant de arte. Conoció a Max Ernst, se convirtió en su pareja y compartieron proyectos artísticos. Leonora formó parte del grupo surrealista del París de entreguerras. Conoció y se relacionó con Miró, Remedios Varo, Bretón, Picasso, Dalí. En 2005 ganó el Premio Nacional de Bellas Artes de México, donde reside y donde también fue amiga de Frida Khalo.

 

 

Leonora da rienda suelta a la fantasía, a los mundos inexistentes, a la belleza por sí misma, a través de animales extraños, reuniones que parecen pequeños aquelarres, juguetes que toman vida, plantas y flores que desafían a la gravedad…

 

 

Seres demoníacos pero rodeados de colores fulgurantes ….

 

 

 

Leonora, tuvo una niñera irlandesa que pobló su infancia de cuentos de duendes, hadas y gnomos ..

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CLARICE LISPECTOR

Que misteriosa soy

Mirarse en el espejo y decirse deslumbrada: qué misteriosa soy.

Soy tan delicada y fuerte.

Y la curvatura de los labios conservó la inocencia.

No hay hombre ni mujer que no se haya mirado en el espejo

y no se haya sorprendido consigo mismo.

Por una fracción de segundo nos vemos como un objeto a observar.

A esto lo llamarían tal vez narcisismo, pero yo lo llamaría: alegría de ser.

Alegría de encontrar en la figura exterior los ecos de la figura interna:

ah, entonces es cierto que no me imaginé, yo existo.

«No quiero la terrible limitación del que vive tan sólo aquello capaz de tener sentido. Yo no: quiero una verdad inventada»

«Ahí está él, el mar, la más ininteligible de las existencias no humanas. Y aquí está la mujer, de pie en la playa, el más ininteligible de los seres vivos. Como el ser humano hizo un día una pregunta sobre sí mismo, volviéndose el más ininteligible de los seres vivos. Ella y el mar.»

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