En la corte del rey carmesí

 

Hubo un tiempo en que las letras de canciones eran auténticos poemas:

Cadenas corroídas de lunas en prisión
destrozadas por el sol.
Ando por un camino, cambian los horizontes
Ha comenzado el torneo.
Toca su canción el flautista púrpura,
Y el coro canta con dulzura
Tres canciones de cuna en lengua ancestral,
En la corte del rey carmesí.

El guardián de la ciudad
Pone cerrojos a los sueños.
Aguardo a la puerta de los peregrinos
Sin plan preconcebido,
Salmodía la reina negra,
la marcha fúnebre.
Sonaron las cascadas campanas de bronce;
convocando a la hechicera del fuego
A la corte del rey carmesí.

El jardinero planta un árbol
mientras está pisando una flor.
Persigo el viento de un prismático navío
Para probar lo dulce y lo ácido.
El malabarista eleva la mano
Y comienza a sonar la orquesta,
Al lento compás de la rueda del molino
de la corte del rey carmesí.

Lloran las viudas en las dulces mañanas grises
Los sabios cuentan chistes
Corro al alcance de señales de presagio
Que justifiquen el engaño
El bufón amarillo no actúa
pero tira suavemente de los hilos
y sonríe cuando bailan los títeres
En la corte del rey carmesí.
Pete Sinfield (King Crimson)
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