BESTIAS DEL SUR SALVAJE

 

 

 

 

 

 

 

Otro cine es posible lejos del puramente comercial que desde años realiza Hollywood dirigido al público adolescente, como lo demuestra esta cinta.

Beasts of the Wild South, premiada en el Festival de Cine Independiente de Sundance en 2012, acomete la difícil tarea de mostrarnos una realidad dura, una historia dramática, tiñéndola de vitalidad, de un encanto agridulce.

Hushpuppy (bola de maíz), es una niña de 6 años a la que posiblemente llaman así porque su cabellera recuerda esos pastelillos redondos. Vive con su padre en un especie de barracón sobre el río, en una zona aislada del Misissipi ocupada por una comunidad de deshereados de la tierra, marginados,  o quizás simplemente automarginados. Un gran dique anti-inundaciones separa a esta agreste zona de meandros de las zonas pobladas.

Esta comunidad de la que forman parte Hushpuppy y su padre, tiene sus hogares en viejas barcazas o casas de madera sobre pilares que se alzan a lo largo del río y mantiene un fiero espíritu de independencia, de dignidad y, por encima de todo, alegría de vivir.

Todo lo contemplamos a través de los ojos de la niña: una mirada inocente, maravillada por los animales y plantas del bayou y por las pintorescas historias sobre animales monstruosos que le son narradas por una mujer de la comunidad.

Su padre, un bebedor habitual lleno de exasperación al que adivinamos con muchas batallas perdidas, continuamente intenta adiestrarla para sobrevivir y ser fuerte en un mundo hostil o mostrar coraje ante un posible desastre ….

 

 

 

 

 

 

Dirigida por Benh Zeitlin e interpretada por la pequeña Quvenzhane Wallis, un prodigio de naturalidad y candor. Posteriormente a Sundance el flm ha sido premiado en varios festivales, entre ellos en Cannes.

 

 

 

 

 

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