El Avión Club

Era un sitio increible. Un bar que databa de los años 40 creo. Estaba en la calle Hermosilla, en un edificio bajo, ruinoso, con una puerta que parecia de un almacén. Cuando entrabas sentías que habías dado un salto en el tiempo: los muebles, la decoración, el piano eran los mismos de hacía 4ó 50 años. En las paredes, viejas fotos de aviones de cuando la guerra. Una iluminación escasa, paredes deslucidas, pequeñas mesas muy juntas y, pegadas a ellas, el piano. Y César. César llevaba allí desde que se abrió el local, e interpretaba la música que le pedías, mientras algunas parejas se levantaban y entre la algarabía general intentaban bailar tarareando. Cosa imposible, no había sitio.

Siempre recuerdo esa música de fondo que podía ser un bolero, el tema de una película ….. tomando cerveza o Cuba Libre con pipas y  panchitos, creo recordar, charlando con las mesas de al lado, riendo, con un ruido intenso en el que te olvidabas del mundo exterior.

Lo cerraron hace unos pocos años. Los dueños del edificio no querían seguir manteniéndolo. Una de tantas cosas inolvidables que desaparecieron en Madrid.


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7 Respuestas a El Avión Club

  1. mercedes dijo:

    Era un sitio magnífico…. traspasabas una cortina y te sumergías en un ambiente digno de película mientras sonaba Casablanca….

  2. Walcher dijo:

    No fue la casualidad la que me hizo llegar a esta Web, sino el escribir en Google “busco el bar el avión de la calle hermosilla de Madrid”, y así surgió esta entrada. Soy un viejo cliente de los años 70, creo que fue en el 73 cuando empecé a ser asiduo al local. Diré que en muchas ocasiones la única cena que tomé fueron los quicos y las pipas, calentitos al estar sobre la cafetera, que Manolo y su mujer Leonor nos ponían en abundancia… Conocí gentes de todos los pelajes, bohemios como Margarita la que escribió el 9 de diciembre de 2009. Famosos como Umbral, Cela, Tico Medina, Yale, Tino Gatagán (que me acompañaba a veces). Conocí a personajes que nos deleitaban con sus canciones como el señor Jesús (el maño) cantando sus joticas y rodeado siempre de jóvenes estudiantes del género femenino a poder ser; don Antonio, que cantaba entre otras “Hello Dolly” de Arstrong con un inglés de lo más macarrónico y aquellas gafas de pasta negra que le daban un aspecto de lo más americano; Yordi, un gaditano a pesar del nombre catalán, al que le faltaba un brazo y que entonaba, siempre con un catavinos de manzanilla en la mano aquella de “Mi jaca”, siempre trajeado y dando el pego… Y todos ellos acompañados por el inefable César al piano… César era la mitad del AVIÓN… Lo recuerdo poniendo un disco, casi siempre aquel de “los domingos por fútbol me abandonas”, para mientras duraba salir el a tomar su cafetito y fumar su cigarrillo en el bar de enfrente… Siempre que pude, que no fue en muchas ocasiones dada mi precariedad monetaria, le invitaba a su café y charlaba con él… La última vez que visité el Avión, creo que a finales de los 80, estuve saludándole, y a los entonces dueños Leo y Manolo, pues se lo habían comprado al “Alemán” su dueño.
    El avión había sido de todo, pero con anterioridad a ser el bar con encanto que era, fue puticlub de putas viejas, entradas en años y en carnes, según me contaba mi madrina, vecina del barrio de toda la vida… Allí pasamos momentos inolvidables. Bebimos, nos emborrachamos, amamos, disfrutamos de compañías de gran peso en aquel Madrid de finales de los 70. Ligamos mucho, aprendimos nuevas maneras de vivir la bohemia, sobre todo para nosotros jóvenes provincianos llegados al Madrid paraíso… Recuerdo amén de los citados a la señora del guardarropa, Aurora, que en alguna ocasión nos regaló un cigarrillo de los que vendía, ante la carencia de tabaco y de lo peor, de dinero para comprarlo. ¿Dónde se han ido aquellos tiempos y aquellas gentes? Hoy, treinta y tantos años después de aquellas vivencias, volver la vista atrás y recordar ese pasado reconforta, pensar que continúa uno siendo aquel anarco de entonces que reverdece aquellos tiempos en estos jóvenes del 15-M.

    • Laura dijo:

      Era sencillamente… mágico. Al apartar la cortina y tener la visión de su interior , cuando se podia ver algo a traves del humo, sentia la absoluta plenitud,, comparable sin duda a la que debio sentir Alicia en el pais de las maravillas cuando traspasaba el espejo. Para mi era inigualable. Cesar,, el pianista, un viejo cojo enjuto al que no se le caia la sonrisa de la boca, tocaba incansablemente las peticiones que coreabamos con nuestras jovenes voces de estudiantes. Alli me pidió matrimonio,,, y han pasado treinta años y seguimos,,, mira si seria magico,, la madre que lo p.

  3. lurdes dijo:

    Como recuerdo el Avión. Yo fui pocas veces pero fueron intensas. Los dueños eran Manuel Zapatero y Leonor Toral. Personas encantadoras en todos los sentidos. Al final de la vida del establecimiento lo llevaron sus hijos Jose Miguel y Leito. Parece mentira un local tan pequeño la cantidad de gente que podia acoger. Tenía todo lo que tiene que tener un local para pasarlo bien, con solera y saber estar.

  4. esther dijo:

    Un poco tarde descubro esta pag. Buscaba El Avión uno de esos días en los que recordaba el Madrid de finales de los 70, de este en particular todo lo dicho anteriormente, el cortinón de terciopelo era?, y las pipas. Casi siempre en la barra, no solía sentarme, con Carlos, Luis, Edi, … Ya nos perdimos. Había más bares que no consigo encontrar, El Gatuperio, Armadillo, el Circo de Simba, Cleo, la Bobia.
    Entre los bares más castizos estaba uno cerca de Tribunal y Barceló, las Murallas, ponían cazalla a granel, se organizaban timbas de poquer, el dueño era buena gente, en las primeras fiestas del dos de mayo, nos recogió allí mientras los grises rodeaban el bar, finalmente, tuvimos que ir saliendo y entrando en ls lecheras.Otro al que llamaban El Comunista y donde se podía comer por muy poco, y rico! ponía tapas de jamón! En fin, …. seguiría pero me pongo demasiado melancólica y por delante queda mucho que hacer.

  5. Jordi dijo:

    Recuerdo el bar nocturno El Avión con mucha nostálgia. Mi hermano Pim que estudiaba en el ICAI, me llevó por vez primera.Atravesar aquella cortina de terciopelo (¿roja?), pesada, era como atravesar el túnel del tiempo, y regresar a los cabarets del Madrid de la posguerra. Los cuadros que adornaban las paredes eran de la aviación republicana conocida como “La Gloriosa”, muchos pilotos habian pasado por aquí, los José MªBravo, Zarauza, Angel Sanz (gran amigo mio, y tiene hoy 96 años), Torán, los Arias, Francisco Tarazona,etc…eran clientes y alguna vez habian pasado por aquí. El pianista, César, siempre simpático y sonriente. Las pipas, los quicos, las cervezas y los cubatas…yo recuerdo que una noche de noviembre del 1983, sentados en la barra, empezamos a salir, con la que hoy es mi mujer, una santanderina. Y seguimos juntos…hasta siempre, y para siempre. Siempre echaré de menos El Avión.

  6. Juri dijo:

    Creo que en los años 80 conocía la mayoría de los garitos de Madrid del tipo que fuera, pero si quería enseñarle a alguien un local autentico ese era El Avión. No he conocido a nadie que no le impresionara y por lo que era, AUTENTICO.
    Un saludo para todos los que lo frecuentaron.

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