«Me diste jacintos por primera vez hace un año; me llamaron la chica de los jacintos» -Pero cuando volvimos, tarde, del jardín de los jacintos, tus brazos llenos y tu pelo mojado, no podía hablar y me fallaban los ojos, no estaba ni vivo ni muerto, ni sabía nada, mirando en el corazón de la luz, el silencio.
El tiempo presente y el tiempo pasado
están quizá presentes los dos en el tiempo futuro
y el tiempo futuro contenido en el tiempo pasado.
Si todo tiempo es eternamente presente
todo tiempo es irredimible.
Lo que podía haber sido es una abstracción
que queda como perpetua posibilidad
sólo en un mundo de especulación.
Lo que podía haber sido y lo que ha sido
apuntan a un solo fin, que está siempre presente.
Hay eco de pisadas en la memoria
allá por el pasadizo que no tomamos
hacia la puerta que nunca abrimos
a la rosaleda. Mis palabras tienen eco
así, en vuestra mente