Norman Glaister, la utopía como posibilidad.

 

Norman Glaister (1883-1961), fue un psiquitra británico que contribuyó de manera decisiva a la implantación de nuevos sistemas educativos, más abiertos y progresistas, desde el final de la I guerra mundial hasta el final la década de los años 20.

Al llegar la Gran Depresión de 1929, Glaister en unión de otros intelectuales de tendencia tanto agnóstica como cristiana (entre ellos Theodore Faithfull), creó campos para desempleados, personas que habían perdido el empleo y el hogar, algo tristemente de actualidad.  Los Grith Fyrd Camps cuyo nombre estaba basado en dos antiguas  palabras anglosajonas: “milicia” y “paz”,  constaban de barracones de madera construídos por ellos mismos con madera de los bosques de pinos cercanos y vivían en comunidad. Cultivaban sus propios huertos, cocinaban para ellos mismos y tenían pequeños establos con animales. Era una comunidad democrática y autogobernada por los propios interesados. Había bungalows para celebrar reuniones recreativas y donde docentes y profesionales voluntarios impartían cursos formativos de diversos tipos.

Una delegación del grupo de intelectuales entre los que figuraba Norman Glaister visitó al Ministro de Trabajo y obtuvieron la importante concesión de que los desempleados que estaban en el campo no tendrían que presentarse cada día, como era obligatorio en aquel momento, en las Oficinas de Desempleo,  ya que técnicamente se entendería que estaban “buscando trabajo”.

En aquel momento si un desempleado no acudía cada día a dichas oficinas no recibía la ayuda económica. Se acordó que los ocupantes de Grith Fyrd solo tendrían que presentarse los viernes. Eso les daba libertad para poder ocuparse, además de la búsqueda de empleo, de las labores de mantenimiento del campo y ayuda mutua.

A Grith Fyrd siguieron otros campos: en Debyshire, Ambergate, y Sussex.

Además la organización comenzó paralelamente un centro de educación experimental llamdo Forest School inspirado en las ideas de Ernest Westlake, igualmente con bungalows y cabañas en zonas de bosques. Norman Glaister era uno de los directores de la escuela, alternándolo con su trabajo como psiquiatra en Hospitales Públicos de Londres.

En palabras de Glynn Faithfull, hijo de Theodore, entonces un joven recién licenciado que trabajaba como voluntario en la organización y desarrollo de los campos y de la escuela: “Norman Glaister poseía un gran escepticismo y capacidad de autocrítica. Como psiquiatra, era consciente de la capacidad del ser humano para engañarse a sí mismo en cualquier trance de la vida si no mantenía una interrelación con el grupo, o con otras personas con las que confrontar las propias ideas. Se podría decir que se guiaba por este pensamiento de John Scot Erigena (874 d. C): <Mientras hablamos y debatimos, alternativamente nos convertimos los unos en los otros>.”

Años después, tras sucesivos estudios que se materializaron en libros y proyectos, fundó Braziers Park School, con el objeto de continuar experimentando en la vida real los problemas y ventajas de la vida en comunidad. Esta comunidad abierta que es además una escuela de investigación social continúa su andadura tras 60 años de existencia.

 

 

 

 

 

 

Grith Fyrd Camp

 

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Una Respuesta a Norman Glaister, la utopía como posibilidad.

  1. In The Riff dijo:

    Te felicito, un artículo muy interesante 🙂

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