LOS PARAISOS PERDIDOS

 

La protagonista de esta historía vuelve su ciudad, Salamanca, después de una larga ausencia, un exilio político que llevó a su familia fuera de España.

Ella cae en el error, como nos ha sucedido a todos alguna vez, de querer recuperar el pasado, recobrar ese paraíso que es el mundo de la infancia, de la primera juventud, guardado en nuestra memoria, olvidando aquella frase de Goethe “Aquel que temerariamente atraviesa el límite del umbral, cuando vuelve a su vieja casa lo encuentra todo cambiado, sino destruido”.

Basilio Martín Patiño, a través del personaje al que da vida Charo López, escenifica ese reencuentro con la ciudad querida, recorriendo sus añoradas calles, evocando recuerdos, deseando reencontrarse con los viejos amigos, con el primer amor.

La protagonista viene de Alemania, donde ha dejado a su marido e hija, buscando una respuesta, un punto y aparte a su vida.

Tiene una tarea empezada; está traduciendo el “Hyperión” al español. Mientras deambula, recorre el añoso jardin de su casa desde donde se domina el río, acaricia los viejos libros de la biblioteca de su padre, los hermoso objetos de su antiguo casón, ya deteriorado, al tiempo que resuenan las frases de Hölderlin a través de su voz: .. “¿A qué otro sitio podría huir de mí, si no tuviera los días queridos de mi juventud?

La cámara va paseando, ella misma, a través de los antiguos comercios, las viejas casas solariegas de tono rosado, acariciando la ciudad sumida en el frio del invierno. Si; la ciudad casi es la misma pero es lo único: España está en plena transición, los antiguos valores van dejando paso al pragmatismo, a la indiferencia cuando no al rechazo por lo que quedó atrás. Este no es el país tan idealizado y querido en la distancia, sino otro, extraño, donde la vida siguió su propio curso, abstraída en sí misma, ajena a los ausentes.

Charo López en una interpretación sentida, fundiéndose con el personaje y su propia ciudad natal. Una hermosa película.

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Una Respuesta a LOS PARAISOS PERDIDOS

  1. mercedes dijo:

    A colación otra frase de Holderlin: Las olas del corazón no estallarían en tan bellas espumas ni se convertirían en espíritu si no chocaran con el destino,esa vieja roca muda. Hölderlin
    y otra: el hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona!

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