No es necesario detenerse en explicar por qué las redes sociales constituyen el contexto actual más interesante para promocionar una marca, mejorar su posicionamiento en buscadores y crear engagement. Tampoco es necesario explicar por qué este medio es el más competitivo y en el que más complejo resulta destacar.
Por lo tanto, obviando explicaciones que han sido ya mil veces publicadas en otros medios, pasemos a lo concreto.
 
 
QUÉ EVITAR
 
La publicidad directa:
pensar en las redes sociales como un soporte en el que mostrar publicidad como se haría en una revista o una valla publicitaria es un error que aún hoy se sigue cometiendo. La publicidad directa mostrada dentro del perfil social de una marca, es decir, en el contenido de sus posts, genera rechazo en la mayoría de usuarios de redes sociales. Los usuarios consideran que estás invadiendo su espacio personal (su feed de actualizaciones) con Spam y es probable que tomen la decisión de dejar de seguir tu perfil.
 
Contenido repetitivo:
una máxima de los negocios es “si algo funciona, no lo toques”, pero este mantra no es aplicable al contexto de las redes sociales. Tú marca puede haber dado con un contenido que funciona y crea engagement, pero abusar de la fórmula terminará convirtiendo ese interés de tu audiencia en desapego y hastío hacia tu marca.
 
Las fórmulas poco éticas:
dejarse llevar por lo fácil no es rentable. Es una tentación copiar o directamente sustraer contenido ajeno, recurrir al contenido polémico para conseguir viralizacion, etc… pero este tipo de publicaciones perjudican la reputación de tu marca y pueden arrastrarte a problemas legales relacionados con la propiedad intelectual.
 
BUENAS PRÁCTICAS
 
No existe una fórmula mágica para triunfar en las redes sociales, por mucho que algunos se lucren vendiendo esta fantasía. No obstante, existen una serie de “buenas prácticas” con las cuales las posibilidades de mejorar el engagement aumentan:
 
Tener personalidad propia:
es lógico que, cuando te asomas a este mundo por primera vez, optes por fijarte en lo que otras marcas de tu sector han hecho ya para así ver qué estrategias funcionan, qué tipo de publicaciones atraen mayor atención, etc… es una buena idea estar al tanto de lo que hace tu competencia, ya sea en el campo del social media o en cualquier otro, pero no se debe caer en la imitación.
 
Buscar una personalidad propia y única para tu perfil y publicaciones debería ser el primer ladrillo en la construcción de tu estrategia social. Probablemente cuando creaste tu marca supiste desde el primer momento que era vital que esta se diferenciara y respirara una identidad propia, contrataste a un diseñador freelance para que creara un logotipo y una identidad corporativa, etc. Es una buena inversión realizar el mismo proceso de cara a las redes sociales, los precios no son altos y el trabajo del creativo redundará en seguidores y engagement, que se traduce en publicidad para tu marca y posiblemente en una mejora en el posicionamiento de tu web (algo que, por otro medios, requiere de una inversión mucho más alta).
Si no dispones de presupuesto para contratar aún creativo que genere contenido original para tus posts, trata al menos de dedicar tiempo a la prospección y selección de contenidos que sean de calidad, de interés, y que sean genuinos (esto último quizás sea lo más complejo de lograr).
 
Publicar con asiduidad:
para que la estrategia funcione, el contenido de calidad debe ir acompañado de un calendario de publicación inteligente y bien planificado. Averigua qué horario es más adecuado para tu target y programa las publicaciones (existen multitud de herramientas para programarlas). Ofrecer a tu audiencia contenido de forma asidua permite que no se olviden de tu marca y genera sensación de dinamismo en tu público, de un proyecto que se mueve y ofrece novedades de forma habitual.
 
Renovarse:
El concepto “renovarse o morir” aplicado al contenido que muestras en redes sociales debería tener como consecuencia un cambio en la línea creativa o de contenidos que se efectúe de manera trimestral. Por muy contento/a que estés con la línea creativa de tus publicaciones, es vital introducir cambios, por pequeños que estos sean, para mantener la frescura en los contenidos.
 
Innovar:
si hay un campo en el que no tener miedo a probar ideas nuevas ofrece recompensas ese es el de las redes sociales. Siempre es una buena estrategia el ir un paso más allá: si ya has creado una línea con buenos contenidos estáticos, quizás sea buena idea incorporar animaciones. Si ya estás usando animaciones, por qué no aventurarse con el vídeo, o ir más lejos aún y explorar la conexión con experiencias de realidad virtual o aumentada… todo vale y técnicamente hay bastante margen (esto varía dependiendo de la red social a la que nos refiramos).
 
Conclusión
Tener éxito como marca comercial en las redes sociales no es fácil, pero tampoco es imposible. requiere trabajo y cierta inversión económica, pero el retorno es más probable que con otras formas de promoción ya obsoletas. Ante todo hay que planificar y tener claro los objetivos, y no tener miedo a arriesgar.