Ser diseñador freelance no es fácil, incluso si tienes una cartera de clientes más o menos estable, los vaivenes propios de esta profesión son inevitables: pequeñas etapas intermitentes en las que, sin motivo aparente, los clientes apenas solicitan proyectos. En este sentido, los diseñadores con experiencia saben que la mejor fórmula para mantener cierta estabilidad económica es distribuir los ingresos conseguidos en las etapas más productivas del año durante los meses más “tranquilos”.

Hasta aquí, la vida de un diseñador freeelance que se mantiene con una facturación más o menos estable a nivel interanual. El problema sin duda viene cuando estas empezando y te resulta imposible generar suficientes ingresos como para mantener el pago a autónomos mensual.

Con la tarifa plana de la cuota de autónomos, los primeros 6 meses se puede estar dado de alta pagando unos asequibles 50 euros mensuales que pueden encajar en tu balance incluso si tu facturación es muy baja. A aprtir del sexto mes la cuota se irá incrementando progresivamente y es ahí cuando, si tu facturación no se incrementa en consecuencia, puedas necesitar estudiar alternativas.

Una vez se ha superado el mencionado periodo de tarifa plana una opción práctica, si no realizas proyectos continuamente, (entendiendo que si sí los haces, tus ingresos te permitirán pagar la cuota mensual de autónomo) es la de darse de alta en meses concretos, en los que crear y enviar las facturas a tus clientes durante dichos meses. Para usar este sistema es obvio que hay que ponerse de acuerdo con el cliente para que este sea flexible y acepte el envío de las facturas de la manera que te conviene. Además, es importante no superar los ingresos mínimos y usar conceptos genéricos en las facturas para no hacer referencia a una fecha en concreto.

¿Existen alternativas legales para poder facturar esos pequeños proyectos que vas consiguiendo hasta lograr una estabilidad laboral que te permita darse de alta como autónomo? Veamos:

ALTERNATIVAS PARA FACTURAR SIN SER AUTÓNOMO

1) Si realizas proyectos de forma puntual puedes acogerte a un especia de “laguna legal” facturando con tu DNI sin estar dado de alta como autónomo siempre que tus ingresos no lleguen al salario mínimo interprofesional (10.302,60 anuales en 2018). Debes estar dado de alta en la Seguridad Social, así mismo, debes reflejar los ingresos obtenidos a traves de estos trabajos puntuales en tu declaración de la renta. Por lo tanto debes declarar los ingresos obtenidos por IVA e IRPF en tu actividad presentando los modelos 036 y 037.

Es importante volver a señalar que esta práctica no es expresamente legal y que más bien se refugia en una laguna legal y en un “dejar hacer” por parte de las administraciones, que puede cambiar en cualquier momento y que, de todas formas, no impide que aunque el riesgo de sanción sea muy bajo, este exista.

Por lo tanto, no recomiendo esta forma de facturar a los diseñadores que estén empezando, tanto por el riesgo de sanción que conlleva (por remoto que este sea), como por no ser una forma apta para facturar de manera periódica.

2) La opción legal es la de facturar a través de una cooperativa de facturación. Esta era una opción válida para facturar de forma legal sin estar dado de alta como autónomo, y resultaba rentable siempre que dicha facturación mensual no superara los mil euros. No obstante, desde el año pasado estas cooperativas están en el punto de mira de la administración, y no resultan seguras desde el punto de vista legal, aunque muchas siguen activas y funcionando a pleno rendimiento.

CONCLUSIÓN:

Desafortunadamente, tras la “caída” de las cooperativas de facturación, la opción restante para facturar sin estar dado de alta es arriesgada por alimentarse de una laguna legal y, en cualquier caso, no sirve para realizar proyectos de forma contínua. Así que, tristemente, mientras no puedas procurarte unos ingresos mínimos mensuales, la única opción sólida es la de darse de alta en meses concretos y concentrar las facturas en dichos meses.